martes, 19 de marzo de 2013

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO

¡Buenas! Ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada. En esta ocasión, voy a hacer la primera crítica literaria del blog. Y el libro que criticaré no es ni más ni menos que uno de mis dos libros favoritos (el otro es El Camino de Delibes), el cual considero como una de las mejores obras jamás escritas, un texto que debería leerse obligatoriamente en todos los institutos (al final vereís por qué digo esto)... vamos, una joya de libro. Dicho libro se llama

EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO, de J.D Salinger.



Vamos allá.

Argumento: El libro nos cuenta las peripecias de un joven adolescente llamado Holden Caulfield  que acaba de saber, tres semanas antes de las vacaciones de Navidad, que va a ser expulsado de su colegio, el colegio elitista Pencey, por no haberse aplicado como debería. La expulsión y el fracaso escolar es algo corriente en la vida de nuestro protagonista. Decide regresar a su ciudad  natal, New York, pero a fin de que sus padres no se enteren de su expulsión, vaga por la urbe, conociendo a personajes dispares y reencontrándose con otros que ya conocía, como su hermana, que lo adora. Durante dichas peripecias (como citarse con una prostituta en el hotel donde se aloja, citarse con una chica que no le cae muy bien, pero no le queda otra, y una visita furtiva a su casa para ver a su hermana), contadas todas en primera persona, afloran recuerdos del protagonista, y expresa al lector sus opiniones, en las cuales, si es necesario, usará un lenguaje provocador y soez (lo cual es bastante divertido, para qué negarlo). Pese a todo ello, se ve que el protagonista tiene un buen corazón, pero diversas circunstancias de la vida le han creado esta mentalidad.

Estilo y estética del libro: El libro está narrado en primera persona, y el lenguaje que usa es bastante típico de los adolescentes, con abundantes interjecciones, palabrotas... que reflejan la manera de ser del protagonista; todo le parece mal, aburrido, puede cambiar de la alegría a la depresión en cuestión de segundos (¿no os suena a Shinji Ikari?), y solo le gusta hablar de su hermana, su fallecido hermano y algunas personas que conoce en su periplo que le caigan bien. El autor expresa dicha personalidad con una gran maestría, de modo que al sumergirnos en las páginas del libro vamos conociendo a fondo dicho personaje.

Los mejores personajes: En la novela hay muchos personajes, pero sin duda me gustaron estos dos:

Holden Caulfield: El protagonista, cuya personalidad ha sido ya descrita. No obstante, en numerosas críticas que he leído sobre el libro, este personaje era muy odiado por su modo de pensar ( el cual es básicamente el del autor en un 95%). Yo creo que el modo que tiene de ver las cosas, el que fracase tanto en el colegio, o que se queje de todo teniendo mucho dinero, es por lo que le ha sucedido, sobre todo la muerte de su hermano por una leucemia. Tras ese suceso, Holden nos cuenta que estuvo dando puñetazos de rabia contra los cristales de la puerta del garaje de su casa, teniendo que ser vendado profusamente. La forma que tiene que ver el mundo es sin duda producto de la sociedad tan consumista y quejica que le rodea, como en la que se desarrollan los adolescentes actuales (de ahí mi opinión sobre la lectura obligatoria de este libro en los institutos). Yo le acabé cogiendo cariño, dado que a veces sus opiniones eran un poco ingenuas, demostrando que era un adolescente puro y a la deriva, por culpa, como ya expuse, de la sociedad y de lo que había sufrido en su vida.

Phoebe Caulfield: Es la hermana pequeña de Holden, el cual la considera como una persona muy cariñosa e inteligente, y en la que ve la inocencia y bondad de la que el mundo carece. Incluso nos dice a nosotros, los lectores, que nos encantaría conocerla. Phoebe se preocupa mucho por su hermano, e incluso, tras saber que va a ser expulsado, le pregunta seriamente qué piensa hacer con su vida, a lo cual Holden tarda mucho en responder. El vínculo entre estos dos hermanos es muy fuerte, hasta tal punto de que si Phoebe se enfada con él muy seriamente, le perdona enseguida y le da fuertes abrazos. Me gustó mucho este personaje porque representaba un gran apoyo para el protagonista, algo por lo que merece la pena vivir.


Lo mejor: Sin duda alguna, la forma con la que Salinger, por medio de Holden, retrata la rebeldía y el pesimismo de los jóvenes, hasta casi dar una imagen de los adolescentes de hoy en día. Pero también destaca el afán de superación, el seguir adelante... que son expresados por un profesor amigo de Holden en un discurso muy profundo que le dio a nuestro protagonista al saber que iba a ser expulsado del colegio. También destacan los momentos divertidos, como cuando está con la prostituta en el hotel, que no sabe qué hacer.

Lo peor: Este libro tiene una pega, sólo una: se hace cortísimo, y su final parece hecho deprisa y corriendo, dado que sólo tiene dos caras, dejando al lector con ganas de saber más sobre Holden.


Conclusión: El guardián entre el centeno es sin duda alguna una de las grandes obras de la literatura, un "must-have", vaya, debido a la maestría con la que el autor describe en el personaje de Holden la actitud rebelde y pesimista de los adolescentes, producida por la sociedad en la que viven, tan quejica y consumista, que sólo piensa en el éxito inmediato y en sí misma, descuidando a algunos elementos, como son los jóvenes mismos, los cuales, sin la atención que merecen, van a la deriva. Por ello considero a esta novela como lectura obligatoria en los institutos, para que los adolescentes vean que con esa actitud sólo conseguirán hacerse daño a sí mismos, sin resolver sus problemas. 
Para mí, junto con El Camino, uno de mis libros favoritos. Imprescindible.

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