martes, 25 de julio de 2017

ESPECIAL QUINTO ANIVERSARIO II - WATCHMEN





¿Qué pensarías si vieras un día a Superman, ya sea volando, o salvando a la gente?

Quizá que es un buen tipo. Que se alegra de ser quien es y de lo que hace, que carece de grandes problemas, o si los tiene los resuelve como todos, etc. En definitiva, es una persona alegre y feliz.

¿Y si, por el contrario, es un tipo desagradable, amargado, que hace de superhéroe porque no tiene nada mejor a lo que aspirar, que uno de estos días o se suicida o nos matará a todos en alguna de sus batallas contra sus enemigos, que están igual de mal o peor que él?

Más o menos, eso es Watchmen

Un cómic de superhéroes cuyos protagonistas son nada más ni nada menos que personas disfrazadas que están totalmente ROTAS, que conforman una historia que no es para nada placentera de leer. Porque dan pena. 

Cuando Watchmen salió, allá por los años 80, supuso una revolución para el mundo del noveno arte, convirtiéndose en uno de los tebeos más importantes de la historia, y para algunos, el mejor que se haya escrito sobre superhéroes. Tenía muy altas expectativas con esta novela gráfica, y la verdad es que se han cumplido, puesto que hace muchísimo tiempo que no disfrutaba tanto leyendo un cómic de superhéroes. No solo de su argumento, sino también de la narrativa visual que presenta. 

¿Y qué narra Watchmen? Bueno, su historia nos pone en un contexto de una realidad alternativa en la que existen "superhéroes" que han sido decisivos para algunos conflictos como la Guerra de Vietnam. Y si pongo superhéroes con comillas es que el único que podría reunir esas cualidades es el Doctor Manhattan, un ser con poderes tales como el control de la materia, poder visualizar el futuro y teletransportación, mientras que el resto son simples personas disfrazadas. Entonces, se produce el asesinato de El comediante, uno de esos justicieros, lo que hace que otro de ellos, Rorschach, comience una investigación, con la que cree que alguien quiere matar a todos los vigilantes que quedan vivos. 

Vale. Parece algo típico.

Pero al igual que en MTMTE, esto es más de lo que el ojo puede ver. 

Porque como dije al principio, todos sus protagonistas, los que se suponen que son defensores de la ley, del débil, que buscan solo la justicia, están DESTROZADOS, son seres desequilibrados, con pasados traumáticos que en casos como el de Rorschach lo han marcado de por vida, o que no saben cómo lidiar con las emociones humanas más allá de un punto puramente racional, como el Doctor Manhattan (que por ejemplo, achaca los cambios de parecer de las personas a "fenómenos termodinámicos") Incluso algunos se han unido a este grupo de justicieros porque o bien han sido obligados, como Espectro de seda, o porque tienen tanta fortuna que no saben qué hacer con su vida, caso del Búho Nocturno. No son los adecuados para este trabajo, pero por desgracia es lo único que tenemos para "salvar el mundo". Muchas veces he oído la frase de tenemos lo que nos merecemos, y creo que con este cómic encaja a la perfección, porque además de los protagonistas, en la obra vemos otros personajes que también lidian con lo suyo en un marco donde puede dar comienzo la tercera guerra mundial.

He mencionado al principio la narrativa visual de Watchmen. Se puede resumir con una sola palabra: detalle. En todo el cómic se usa una plantilla de 3x3, juntando en algunas páginas unas cuantas viñetas para remarcar algunas escenas (como la de la presentación del Doctor Manhattan) pero no se varía en exceso su forma para, por ejemplo, crear las típicas viñetas inclinadas de acción. Simplemente son rectángulos que varían su tamaño, y ya. Pero aún así, se logra dar dinamismo a la obra. Hay algunos capítulos que por su parte, juegan mucho con la disposición de las viñetas, como el de Aterradora simetría, o con la repetición de escenas, como el de El relojero. Además, durante muchos números se va sucediendo la narración de un cómic, Relatos de el navío negro, que un chaval lee en un quiosco. Nosotros sabemos lo que está ojeando gracias a los cuadros de texto (que parecen pergaminos arrugados) descubriendo no sólo que es una historia con un argumento semejante al de Watchmen, sino que la mayoría de los sucesos que el chaval lee concuerdan exactamente con lo que sucede a su alrededor en la ciudad. La virgen. 

En definitiva, Watchmen es una de esas obras que atrapa, que ha marcado un antes y después en la industria, deconstruyendo el género de los superhéroes con un reparto de personajes atrayente y que sin duda tiene un reconocimiento merecido. Si no lo habéis leído, cosa que dudo, ya estáis tardando. Y si queréis más información al respecto, os aconsejo que veáis el análisis de Dayo sobre la película, que la compara con el cómic y da algo más de información de la que yo he proporcionado, aunque con muchos destripes, por lo que solo lo recomiendo una vez leída la novela gráfica. Además también está la entrada sobre su narrativa de This blog ends with you, así como la reseña de Estudios DeFrikis, y este texto de Comicrítico. Pensaba comentar el final del cómic porque es uno de esos que te deja con el culo torcido, pero prefiero que vosotros mismos lo leáis.

PD: Mencionando la película, no, no la he visionado y no puedo opinar sobre si es buena o mala adaptación, aunque un amigo mío me la recomendó, así que quizá uno de estos días la veré.








lunes, 24 de julio de 2017

ESPECIAL QUINTO ANIVERSARIO I - EL SEÑOR DE LAS MOSCAS




Bueno, pues empezamos esta serie de reseñas en conmemoración del lustro de este blog con una de las novelas más conocidas de la literatura. El señor de las moscas. La verdad es que le tenía ganas a este libro. Muchos amigos míos hablaban de él con asiduidad, así que decidí darle una oportunidad. 

La cosa es que es la primera novela que me leo dos veces. No porque me haya parecido la mayor maravilla de las letras, sino porque quería pillarle... más sentido. 

¿A qué me refiero? Bueno, empecemos con el principio.

Si habéis visto un episodio de Los Simpson en el que Bart y sus compañeros se pierden en una isla desierta, esa es básicamente la sinopsis. Aunque el contexto histórico difiere, puesto que se supone que se desarrolla en el marco de La Segunda Guerra Mundial, dado que por ejemplo, se hace referencia al lanzamiento de una bomba atómica, pero no se nos aportan ningunas fechas. De igual modo, no sabemos mucho de los personajes, sólo algunos recuerdos (como los del protagonista, Ralph) y que son todos británicos. Eso la verdad no me supuso ningún problema a la hora de leer esta obra. 

Lo que sí me dificultó su lectura fueron las descripciones de los lugares. Dios mío.

Esto es algo que no me había pasado desde que leí los libros de Canción de hielo y fuego. Comprendo que explicar cómo son los espacios en una novela no es lo mismo que en un cómic o película, puesto que estos dos últimos medios juegan con la ventaja de poseer imágenes, pero mientras leía la novela de Golding, no podía hacerme a la idea de cómo eran las zonas que exponía. Al principio iba bien, pero tras dos líneas, me perdía. Es curioso, porque con por ejemplo, Ensayo sobre la ceguera, las descripciones no me supusieron tal problema, podía hacerme una idea sobre cómo eran los sitios donde estaban los personajes. Y estamos hablando de Saramago, que escribe todo seguido y tienes que leerlo todo de una pasada para no perder el hilo. Pero con El señor de las moscas...

Así que efectivamente, en parte me la leí dos veces para ver si podía tener una mejor imagen mental sobre los emplazamientos (cosa que no ha sucedido, por desgracia) Y en parte me la volví a leer para comprender mejor no tanto su mensaje, sino su simbolismo.

Veréis, esta novela es muy simbólica. Si la habéis leído, sabréis de qué hablo. Pero para los que no, y a riesgo de realizar unos destripes, los personajes que posee, al menos los principales, representan una faceta humana. Por ejemplo, Ralph es el sentido común, o más bien la democracia. Piggy, por su parte, el raciocinio, y Simon, a la bondad, siendo una referencia a Jesucristo. Esto último no lo descubrí en mi primera lectura, sino buscando unos cuantos datos tras esta en la Internete. Por eso, para este análisis, decidí leer otra vez esta novela, para ver si pillaba algo más de significado a su simbología. En parte creo que lo he conseguido, y me alegro de haber hecho eso. Además, he encontrado un atractivo muy interesante en esta relectura. Golding emplea en numerosos pasajes de la obra metáforas, lo cual los hace mucho más atractivos, y en los momentos en los que detalla cómo viven la vida los niños en la isla (los juegos, sus sentimientos, cómo van cambiando...) es un placer, mucho más ameno y evocador que las ya mencionadas descripciones de los entornos. Otro puntazo es que a veces, Golding hace referencias a algunos hechos que han ocurrido con anterioridad en la historia pero de un modo muy sucinto, como si con dos palabras ya supone que sabes de qué está hablando, no necesita volver a contarlo todo mascado. Te obliga a recordar fuertemente lo acaecido. 

Hablemos ahora de la violencia de El señor de las moscas, sin duda lo más conocido de esta novela. La cosa es que le eché un vistazo a la reseña en This blog ends with you y al leer que "apenas hay violencia en el libro [...] cuando la hay es muy contundente", pensé que sería un texto de los que no podría continuar leyendo, o al menos tendría reparos para seguir. 

Pero no. 

Llamadme insensible, pero las escenas violentas que hay, de las cuales sin duda destacan dos, no me parecieron tan brutales como por ejemplo en  El club de la lucha, o, de nuevo, Ensayo sobre la ceguera. En estos dos libros sí que notas la violencia. La sientes de un modo visceral, brutal, orgánico. Sobre todo con el texto de Saramago, en el que algunos pasajes eran bastante desagradables, exponiendo cómo puede llegar a ser el hombre en los momentos más críticos. Supongo que como Golding la publicó en el año 1954, ya era suficientemente violenta en su época con lo que tenía, pero ahora... En cuanto a su mensaje, si el ser humano es violento por sí mismo o por culpa del medio, la verdad es que lo que he sacado en claro es que todo humano posee una sombra. Y esa sombra es lo peor que tenemos, que sale a relucir cuando nos tocan las narices. 

Tras estas líneas podréis suponer que El señor de las moscas no me ha gustado. En retrospectiva, el hecho de releerlo me ha hecho ver mucho más de la novela, comprender más algunas de sus facetas. Pero no la considero una obra maestra como dicen. Una novela interesante, sí, pero me ha dejado un poco frío. Si os soy sincero, creo que tenía muy altas las expectativas. Quizá si le echáis un vistazo podéis sacar otras conclusiones diferentes, incluso que os guste más que a mí. 

sábado, 22 de julio de 2017

EL FINAL DEL VIAJE: RESEÑA DE "LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS"



Hace unos cuantos años, salió en los cines El origen del planeta de los simios, una película que pese a varios factores, como que sus avances la destripaban casi en totalidad y que en cierto sentido, no se sentía del todo necesaria, logró gustarme. Tenía buenos efectos especiales, una historia decente, personajes carismáticos y un final apocalíptico: los simios campaban a sus anchas y la humanidad sufría los estragos de un experimento fallido. Pasaron los años y se estrenó la siguiente entrega de la saga, El amanecer del planeta de los simios. Igual que con la primera parte, me hice la pregunta eterna: "¿Era necesaria?" La verdad es que no, pero, siendo honesto, fue una cinta que me encantó. Superó con creces a su predecesora, narrando una historia con unos personajes atractivos que te mantenían pegado a la butaca deseando saber más. Fue una de las mejores películas que vi en el año 2014, mostrando así que esta franquicia, pese a que nadie la pidió, tenía algo que decir. No era un largometraje de acción con la que el estudio conseguiría dinero, al contrario, esta segunda entrega te dejaba reflexionando sobre la naturaleza humana y daba un mensaje muy actual acerca de nuestra especie. 

Y aquí estamos. La tercera parte de esta saga, el "supuesto" final, que me ha dejado con un buen sabor de boca... Aunque no me ha parecido igual de excelente que la anterior. Pero eso no quita que a mi juicio tenga aspectos muy positivos que incluso la segunda parte no poseía, aspectos de los cuales vamos a hablar a continuación.

Aquí va a haber destripes menores, que creo que no arruinarán el visionado. Aunque si lo consideráis, podéis ver primero la cinta y luego la reseña. 

Lo primero es que si habéis visto la crítica de Días de cine (programa que recomiendo) os habréis dado cuenta de que consideran a este filme como un viaje introspectivo. Y en efecto, así es. Más que su antecesora. De hecho, tiene muchas similitudes con El corazón de las tinieblas. Por un lado, la presencia del coronel, que como Kurtz, es un hombre imbuido en el misticismo, casi la deidad, que domina a un ejército de humanos que no está dispuesto a compartir ni un pedazo del planeta con los simios. Por otro lado, el viaje de César, en busca de dicho coronel para vengarse por haber matado a su familia. En este periplo se le presentan alucinaciones y comienza a reflexionar sobre su propio odio, llegando a ver que se está convirtiendo en algo más peligroso, dominado por las emociones y sin atisbo de raciocinio, solo venganza. En el camino se cruzará con un chimpancé solitario que puede hablar (y que recuerda mucho a Gollum) y a una niña muda con la que el sabio orangután Maurice (mi personaje favorito de la saga) y luego el resto de la familia de simios se encariña. De hecho, con esa niña tenemos uno de los elementos más atractivos de este largometraje y que no estaba tan presente en la segunda parte: muestra mucho. Y eso es interesante dado que da pie a numerosas reflexiones por parte del espectador. 

Si nos referimos a  los personajes, estos son tan buenos como de costumbre, destacando César, en el cual se hace palpable su evolución y cómo sus deseos de resarcimiento le están pasando factura. La niña contribuye, como antes he comentado, a mostrar. Al inicio mediante su mirada y curiosidad, luego aprende a usar el lenguaje de signos para comunicarse con sus compañeros. Otra de las bazas es el coronel, que no llega a ser un villano al uso (sus motivos pueden ser legítimos aunque cuestionables, sí) pero infunde un aura de misticismo, llegando a ser el antagonista humano más interesante de la saga, dado que en la primera no había ninguno y en la segunda no tenía tanta presencia como Koba. Y cómo olvidarme de mi personaje preferido de estas cintas, Maurice, el orangután. Cierto es que no tiene tanta presencia como en las anteriores entregas, al menos que yo recuerde, pero me encantan las escenas en las que sale (cuando encuentran a la niña, las charlas que mantiene con César, y la promesa que le hace al final) Sencillamente, es un personaje que adoro.

Dentro del apartado técnico, tenemos una increíble captura de movimiento, que hace a los simios mucho más reales, notándose el avance de esta técnica desde la primera entrega.  La banda sonora es de Michael Giacchino, que participó en la segunda entrega. Aquí consigue unos resultados bastante buenos, con toques de piano que llegan al alma. 


Ahora, voy a comentar algunos aspectos de la cinta que requieren DESTRIPES a mansalva. Así que cuidado.

Si tuviera que decir algo malo de este largometraje sería sin duda la huida del campo de concentración. Se supone que guardan simios inteligentes, así que la vigilancia debería ser máxima... Pero los simios logran escabullirse con una facilidad pasmosa. Supongo que al final con esto nos muestran que los humanos infravaloramos demasiado a estos seres, y eso nos pasa factura, pero aún así... Tampoco quiero ser un crítico que destroce todo, mas creo que debería haber sido una huida con mayor peligro, más difícil, que no se sintiera tan fácil. Eso por ejemplo, se veía más en la segunda entrega, había una mayor tensión. Otra cosa que me escamó fue la elección de algunos temas de la banda sonora en ciertas escenas, en las que creo que debería haber primado o temas más suaves o el silencio (como cuando cabalgan por la playa)

Y ahora, un chiste. El título dice "La guerra". Pero la gracia está en que no es una guerra entre simios y humanos, como podríamos habernos imaginado, sino que la mayor batalla de la cinta es entre Homo sapiens. Me explico. El virus que antes mataba humanos y hacía a los simios inteligentes ahora provoca que los primeros se vuelvan primitivos, perdiendo el habla (lo cual conecta con la cinta del 68) En esta situación, el coronel ve como única vía viable exterminar a aquellos que padezcan ese síntoma, para prevenir la propagación del agente. Por supuesto otros militares no ven con buenos ojos su juicio, dando así pie al conflicto. 

Esto, honestamente, me parece un buen golpe. Rompe con tus expectativas sobre la cinta, puesto que te esperas la batalla definitiva entre hombres y simios, pero no, al final es lo de siempre. Nuestra especie no se entiende, nunca logrará un acuerdo por medios pacíficos y lo único que puede hacer es matar a sus propios congéneres (como sucedía en The end of Evangelion) Es algo muy triste si lo piensas bien, y arriesgado para una cinta como esta, en la que nos imaginábamos que la madre de todas las guerras hombre-simio iba a ocurrir. Pero lo máximo que tenemos es la lucha entre el coronel y César, y, en ultima instancia, la que mantiene este último con su sed de venganza. Ah, y los últimos compases, con el ruido que se va oyendo poco a poco, el ruido de la avalancha brutal que mata a todos los soldados (una escena sorprendente) así como la llegada de los simios a su nuevo hogar y la muerte de César... Sin duda, la mejor parte de la película. 


En definitiva, es una buena cinta, un producto notable y muy recomendable, sobre todo si os gustaron las anteriores. Sigo prefiriendo la segunda (puso el listón muy alto y le dio identidad a esta franquicia) pero este largometraje es un perfecto cierre para un proyecto que aunque nadie pidió, al final ha conseguido ganarse un gran respeto.











lunes, 17 de julio de 2017

AVISO IMPORTANTE SOBRE EL QUINTO ANIVERSARIO

No encontré una imagen mejor y me apetecía poner algo de Evangelion
¿Qué? ¿Pasa algo? ¡¿EH?! ¡¿EHH?! ¿EHHHHHH?!


Bueno chavales, hay un cambio de planes. Si recordáis, para el jueves 27 estaba previsto que pusiera el análisis de Cowboy Bebop. Por desgracia, aún no he empezado la serie, debido a que estoy muy liado con las tareas finales del máster de ilustración que estoy cursando, y a fin de poder realizarlas con éxito, me veo en la obligación de posponer dicho análisis hasta que esté más libre para ver ese anime. Así pues, el jueves 26 en vez de la reseña de Cowboy Bebop, pondré el análisis de Million Dolar Baby

Paso ahora a responder algunas preguntas que seguro que os estaréis formulando:

-"¿Entonces, más o menos, sabrías decirnos una fecha aproximada de la crítica de esa serie?"
No lo sé con exactitud, pero posiblemente me ponga a verla para finales de julio (29 en adelante) que es cuando entrego las tareas. Así que si no me demoro mucho, puede estar para inicios de agosto, o quizá mediados. De todos modos, os informaré del progreso vía Twitter

-"¿Seguirás actualizando el blog?"
Sí, pensaba hacer alguna que otra entrada simple, pero lo dicho, todo depende de cómo vaya con las tareas.

Pues nada, disculpen las molestias, y hasta la próxima. 

viernes, 14 de julio de 2017

CARS 3




Mirad, esta entrada está llena de DESTRIPES por un tubo. Va a ser una masacre, en serio. Así que pregunto.

¿Queréis ver Cars 3? Si vuestra respuesta es afirmativa, dejad la entrada, e id a verla. Ya volveréis cuando la hayáis visionado.

En caso contrario, podéis proseguir en paz. Eso sí, nada de echarse para atrás.

Al lío.